Evaluación de cargas, comportamiento hidrológico y ciclo de vida para la integración de ecosistemas en rascacielos.
Un consorcio de desarrollo urbano planteó el desafío de incorporar una cubierta verde intensiva (con sustratos profundos y vegetación arbustiva) en la azotea de una torre de 40 plantas. El principal reto era cuantificar las cargas estáticas y dinámicas adicionales sobre la estructura primaria, así como modelar el impacto del peso variable por saturación de agua tras eventos de lluvia intensa.
Desarrollamos una metodología en tres fases:
El análisis reveló que, con refuerzos localizados en los núcleos estructurales, el edificio podía soportar la carga adicional. Se diseñó un sistema modular de capas con geocompuestos de drenaje de alta capacidad y un sustrato ligero de origen volcánico.
Resultado Clave:
Se logró una reducción del 35% en el coeficiente de escorrentía de la azotea, una mejora del 15% en la eficiencia energética del último piso y se creó un hábitat que incrementó la biodiversidad urbana local. El proyecto obtuvo la certificación LEED Platinum.